Una poética del exilio: Hannah Arendt y María Zambrano

… pero es la asunción del exilio desde esa misma poética la que permite establecer los lazos con la mayor consistencia y autoridad: María Zambrano y Hannah Arendt coinciden, sobre todo, a la hora de ofrecer “una respuesta esperanzada que da prioridad a la creación desde la ruina y a la heroicidad del gesto extraordinario del sujeto común”. De este modo, Zambrano y Arendt conciben el exilio como un mecanismo facilitador del salir de sí, de la adopción de la perspectiva más deseable desde la que observar, comprender e interpretar el tiempo presente con una proyección futura: “En el contexto de la crisis crónica en la que se encuentra la humanidad (…), sí que se hace legítimo el discurso alternativo de estas dos autoras, pensadoras y filántropas (…), quienes intuyeron un envés revelador que hace del exilio el lugar propicio para que tenga lugar el desvelamiento de la propia subjetividad, así como la capacidad hermenéutica para la comprensión y reconciliación con los sinsentidos del transcurso histórico”, escribe en su libro Olga Amarís Duarte.De este modo, el exilio se dibuja en la obra de Zambrano y de Arendt como “lugar del desprendimiento, del desvelamiento y de la esperanza ciega y sorda de que una nueva forma de pensar el mundo aún es posible

Pablo Bujalance. Málaga hoy, 21 de Marzo 2022

 


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